viernes, 22 de mayo de 2015

Proposición indecente

        Cristaliza tu risa y ven conmigo. No lo dudes, ni siquiera lo pienses. Deja que el tiempo haga de nosotros lo que tenga que ser y que la fortuna decida si mañana será un buen día. 

        Olvida al lobo, hoy duerme en su cueva. Permítete la pequeña adicción de un beso y decide no decidir por una vez en tu vida. ¿Tienes miedo? Yo también lo tengo. ¿Tienes frío? Acércate un poco más y mírame a los ojos como si nada importase. 

        El daño es un riesgo que podemos elegir y a veces, sólo a veces, se hace esperar tanto que nunca llega y nos abrigamos enredados en una tela de araña más fuerte que la nostalgia de sentirnos solos. A veces, sólo a veces, merece la pena olvidar el pasado y arañar la pasión de un ser alado que aterriza en la suavidad de la piel desnuda.

22/05/2015 Alfredo Gil Pérez

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