miércoles, 4 de marzo de 2015

La abuela y la espina

Queda una espina clavada
en la mano de una niña
que se pregunta por qué 
la flor con saña la hería

Corriendo fue hacia su abuela
que las uvas recogía
sangrando una mano blanca
y en la otra la flor tenía

La sangre besó su abuela
y la flor le dio la niña
diciendo, no quiero flores
pues mira que fea herida

Lloraba la pequeñita
en brazos de su querida
la abuela la consolaba
guardándose una sonrisa

Le dijo, no cojas flores
ni nada bello, hija mía
lo bello mata con saña
y duele con demasía

La niña miró a su abuela
y a la flor que ella tenía
abuela, yo quiero flores
me asusta su rebeldía

La anciana que lo esperaba
sacó su buena sonrisa
Entonces, pequeña mía
escucha lo que diga

Sin flores la vida es mustia
sin flores es desabrida
su espina no es un castigo
es una bella consigna

La vida es bella aunque duela
y aunque duele da alegrías
Por miedo a que no nos duela
perdemos así los días

La niña miró a su abuela
extrañada y confundida
volvió saltando hacia el campo
a jugar con su alma herida

04/03/2015 Alfredo Gil Pérez

No hay comentarios:

Publicar un comentario