jueves, 12 de febrero de 2015

Hoy he soñado contigo

        Hoy he soñado contigo, con tus caricias y tus abrazos. Hoy me he levantado sudando y sin respiración. Tu sonrisa era tan clara como si estuvieras aquí y tus ojos me miraban como lo hicieron alguna vez. Se me hace tediosa la mañana sabiendo que no estás en mi cama, las sábanas tiritan de frío y mi cuarto parece aún más vacío. La ventana de mi cabecera pregunta que dónde estás y le respondo con la mirada perdida iluminada por los primeros rayos de sol. El café sabe amargo sin tus risas y la idea de no tenerte se me hace extraña. Hoy no hay nadie con quien discutir o a quien despertar a besos. Hoy no te leo y tu no finges que te duermes abrazado a mi almohada. Nadie se queja por el olor a tabaco y otra vez me quedan los recuerdos flotando por la habitación. No lamento encontrarte en mi camino, pero si lamento que no quisieras quedarte. Lamento que otra vez alguien pasara de largo y dejara tras de sí el olor a hogar. La opción de buscar otros labios y otros brazos me sabe a polvo, una insípida perspectiva de consuelo que queda lejos de arreglar nada. Estar solo anímicamente y no tener con quien compartir mis inquietudes plasma un cuadro al óleo de museo donde todos los comensales saben bien lo que se espera de ellos y aguantan estáticos y estoicos sin probar los manjares que alguien delineó en la mesa; un cuadro que conozco bien y cuyos barnices me fascinan. Hoy el tiempo no esta gris, ni llueve, pero es uno de esos días en los que te paras a valorar lo cíclica que puede llegar a ser la vida y tratas de aprender algo de todo ello. Somos cascarones a la deriva con más o menos suerte. Y sin embargo cada corriente, cada salpicadura de agua salada nos recuerda la inmensidad de este mar y nos da por seguir remando. Llega un momento en el que hay cosas que no nos ponen tristes, por ser las de siempre. Y sin embargo daríamos lo que fuera por volver a sentirlas como la primera vez cuando éramos torpes e inexpertos en esto de probar fortuna y a ver que pasa. 

12/02/2015 Alfredo Gil Pérez

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