lunes, 3 de noviembre de 2014

Extraños

        - ¿Morirías por mi?

        - ¿Disculpa?

        - Digo, que si llegado el momento ves que mi vida pende de un hilo y la única forma de mantener mi aliento es perdiendo el tuyo, ¿lo harías?

        - No le conozco señor, pero yo ya he muerto por usted desde la primera sílaba de esta conversación tan extraña.

03/11/2014 Alfredo Gil Pérez

No hay comentarios:

Publicar un comentario