lunes, 4 de noviembre de 2013

Pasión de etiqueta

      Algunas de las cosas más hermosas que me han dicho nunca se han limitado a ninguna palabra y una sonrisa o mirada furtiva de complicidad, admiración contenida, deseo o aprobación.

     Algunas de las caricias más confortables y cálidas me las han dado con ojos armados de cariño y un muro de tabúes y silencios, de no puede ser, que los han vestido con un velo más sentido e íntimo.

     Tal vez los besos más pasionales hayan sido los que se han colado entre líneas con las conversaciones más triviales de fondo. 

     Porque no hace falta hablar para decir, tocar para acariciar o rozar labio con labio para besar. Porque los te quiero que más saben son los que se intuyen en las acciones y un beso insinuado te puede dejar sin aliento contra una pared, empujado por unos iris que anhelan tu calor y unas manos que estrujan el aire imaginando tu tacto y la intensidad de tu abrazo.
Hay un lenguaje sensual en las formas y un sexo desesperado en el contorno de los modos.


Alfredo Gil Pérez 04/11/2013

2 comentarios:

  1. Que sería del amor, de no ser, por esos pequeños gestos que lo hacen único y especial...ya que: "Lo más grande que te puede suceder en este mundo es haber amado y ser correspondido"
    Con cariño...Dani

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