viernes, 29 de marzo de 2013

muerte joven, muerte vieja

Por fortuna o infortunio
una tarde se encontraron
en el monte del olvido
muerte joven,
muerte vieja.
A cual más decrépita
a cual más muerta.

Se abrazaron, se besaron,
se miraron a las cuencas
y de sus bocas vacías,
con mandíbulas convexas,
se adularon mutuamente,
se contaron sus mil penas.

Yo soy joven. -dijo una
-Mis amantes no se quejan.
Hueso joven, carne muerta
bailan y giran con furia
buscan el riesgo y la fuerza.
Mas yo trunco sus caminos
antes de lo que debiera.
Por eso me odian algunos,
por eso me sienten muy cerca.

Pues yo soy -dijo la otra
-por mis huesos la más vieja
letargo amargo que espera
a las glorias más longevas.
Los abrazo y los deseo, 
los anhelo entre mis telas;
pero cuando retiro mi manto
no son alma, ni son cuerpo
no son mente, no hay esencia
ya sólo quedan los restos
y con suerte algún recuerdo
en los que en vida quisieran.

Se abrazaron
se mataron
se mordieron
y rieron
joven saltó de aquél monte
y vieja esperó en una piedra
con la paciencia adquirida por los años
a que un nuevo compañero
le implorara que viniera.

Alfredo Gil Pérez 29/03/2013

3 comentarios:

  1. Me encanta tu analogía y el tema, pero joooo, me resultó demasiado corto xD

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  2. Le pondría esta canción de fondo http://www.youtube.com/watch?v=tf9RVHqZIyQ

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  3. Es graciosa la canción ^^ Me alegro de que te guste.

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