domingo, 24 de marzo de 2013

El confort de la caverna, capítulo 2

     El elevador no estaba sólo ocupado por Lu´Jah, aunque no fuera consciente de ello, como no lo era de muchas otras cosas... Sin embargo eso ahora nos importa más bien poco. Para entender lo que sucedería instantes después tenemos que remontarnos primeramente unos días atrás, en la ciudad N428 de la superficie, donde un idilio teatral tenía lugar día sí y día también.

     Con el tiempo los seres humanos se han estratificado por sutiles adaptaciones y la cúpula dirigente de la ciudad se compone de los que se hacen llamar a sí mismos como "mentes". La élite de la élite, que mira por el bien común de todos... o al menos de una parte considerable de la humanidad superficial, que se organiza en complejas ciudades burbuja para resistir las inclemencias del Sol tras la debilitación de la atmósfera terrestre allá por el 2070.
El resto de habitantes son los denominados "cuerpos", que llevan a cabo los trabajos intelectuales de menor rango. 
Aquellos trabajos monótonos y mecánicos quedaron obsoletos tras la nanorevolución, y la maquinaria se encarga de ellos bajo las "terribles" condiciones del exterior, trayendo todo lo necesario.
Sólo las artes más prácticas siguen requiriendo del sudor de los felices cuerpos y las exaltadas mentes.

     El tabú, la guerra, las diferencias de dogma y la competencia son conceptos caducos. La libertad ha llevado todo a su orden de manera aparentemente natural. Pero, ¿incluso en el más idílico de los ambientes existe espacio para el inconformismo?

     Llegados a este punto entra en juego nuestra siguiente protagonista Ná,Gah, hija de una mente y de un cuerpo, algo nunca visto en N428 y toda una mezcla explosiva...

Alfredo Gil Pérez 24/03/2013

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