sábado, 23 de marzo de 2013

3/3

     A tres voces toca el dedo la pasión, y el corazón late despacio bombeando fuego etéreo, cuando tres mentes, tres cuerpos, bailan juntos piano fortes y se funden en un tempo.
La complicidad les hace agua, se vuelven fuego y les sopla el viento, llevando cenizas de miradas, caricias y mantos de besos. 

     Se abrigan, no dicen nada, será cuestión del momento... que juró callar cuanto ocurre cuando todo son tres tercios y un medio piensa que el otro siente los ceros que importa el empobrecido juicio ajeno.

Alfredo Gil Pérez 23/03/2013

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