miércoles, 30 de enero de 2013

Noches de algodón

     Y aquí estamos, -se dijo el duende -hablando con la luna en medio de ninguna parte, buscando algo que a pesar de ser tan inmensamente grande se resiste como lo inmensamente pequeño, llegando a hacernos creer que tal vez no exista. Pero, ¿será eso cierto? Y de ser así... ¿merece la pena borrar esas quimeras y perder toda esperanza? -en ese momento una brisa cruzó el claro del bosque y todos la siguieron con la mirada perdida...

Alfredo Gil Pérez 30/01/2013

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