martes, 11 de diciembre de 2012

Conjunción de epigramas

Disculpe que no le describa
una bella sinfonía
pero a la boca vacía
el pan ya le da alegrías

Canta el sordo
cocina el hambriento
y el ladrón es de todos
tal vez el menos atento

¿No le resulta curioso
que ante el dolor ajeno
nos volvamos perezosos?

A fuerza de embestir la mar
mella hizo en sal y golpes
a la capacidad de amar

Dando una o dos monedas
tres o cuatro, las que sean
no se pone techo y cama
a quienes las calles ostentan

Mal está lo que mal acaba
y malo aquél que se de la vuelta
y desvíe la mirada

Alfredo Gil Pérez 11/12/2012

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