lunes, 5 de noviembre de 2012

Del Cerro



No hay Ángel que por bien no venga en el Cerro de Amaya
Donde al tocar las campanas y al temblar de los niños
una mano te abraza y unos brazos te acarician
pendientes de aquél cariño que a la felicidad ataña

Alfredo Gil Pérez 04/11/2012

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