viernes, 6 de julio de 2012

Metamorfosis de un mal amor


     Los malos amores llegan con la fuerza de una oruga, se tornan en capullos con el tiempo y vuelan como mariposas cuando ya no queda nada en el árbol para comer. 
Su recuerdo es agridulce y cuando se suceden, aunque bonitos, se transforman en una plaga que puede minar a cualquiera.

     Sea como sea, ¿por qué no disfrutar de su aleteo?

Alfredo Gil Pérez 06/07/2012

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