viernes, 20 de abril de 2012

De brotes y troncos







     ¿Qué podemos esperar de un país donde la moneda de cambio se transforma en el objeto a conseguir, de una tierra donde se riegan las desigualdades y se deja secar en terrenos baldíos los pequeños puentes de desarrollo social y bienestar común que equilibran la balanza, donde se siegan los brotes para comer hoy y se olvidan de invertir en frutos para tener semilla mañana, donde no se cuidan los árboles jóvenes hasta su madurez, ni se sana a los enfermos?

     El huerto del que somos arrendadores democráticos parece querer secarse pronto, porque, a golpe de tijera, cortacésped y herbicida, los capataces se empeñan en reducirlo a tierra estéril.

     Tal vez en lugar de un huerto quieran un aparcamiento, que no nos da de comer pero les deja más dinero...

Alfredo Gil Pérez 20/04/2012



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