miércoles, 4 de enero de 2012

La costilla de adán


mi cabeza sobre tu regazo
huelo tu esencia
me escondo bajo tu abrazo
ya no encuentro la diferencia

Tiemblo de frío
¿y si mi mano se equivoca?
Como todos tengo miedo, al rechazo
esta unión no es de conveniencia

Pasan las horas de un plumazo
el tiempo se tercia
el encuentro, debe ser finalizado
y volveremos al mundo de la apariencia
donde por más que se amen
dos cuerpos sin la costilla que perdió Adán
nunca podrán tenerse por completo,
donde el mismo número de costillas te niega un abrazo
y el amor viene dado por el número impar que a un loco engreído se le ocurrió escribir porque era su favorito. Triste parque de recreo el nuestro, donde se prohíbe la creatividad...


Alfredo Gil Pérez 23/12/2011

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